martes, 12 de febrero de 2013

Caldo de pollo

Con este frío polar que nos invade estos días lo único que me apetece es quedarme en casa, sofá, manta y peli sin sentido que no me haga pensar mucho.

Y para comer??? Pues lo mejor es una buena sopita o caldo y diréis con lo fácil que es abrir uno de sobre, pues os los tengo terminantemente prohibidos que lo sepáis. Vamos a preparar nuestro caldo casero en un pis pas y cargado de vitaminas y nutrientes naturales.

Ingredientes:

·         Media cebolla
·         2 zanahorias
·         1 puerro
·         Un poco de perejil
·         2 patatas
·         1 hueso de rodilla
·         1 zanca de pollo
·         1 hebra de carne
·         1 pastilla de avecrem
·         1 paquetito de azafrán
·         Agua
·         Sal

Empezamos con la preparación, antes de nada ponemos el hueso en un bol con agua y un poco de vinagre, con esto conseguimos que el hueso quede limpio de impurezas.

Ponemos agua en la olla exprés, a menos cantidad de agua más concentrado será el caldo, yo suelo llenar la olla hasta la mitad más o menos. Para comenzar a hacer el caldo el agua ha de estar hirviendo así que aprovechamos para preparar los ingredientes.

En otro fuego ponemos a la temperatura más baja que hay el paquetito de azafrán para que coja temperatura y se nos deshaga bien en el caldo.

Cómo los preparamos:

La cebolla no hay que picarla basta con abrirla a la mitad, podéis echar la mitad entera o bien podéis abrirla en capas que es como yo lo hago. Reservamos

Pelamos las dos zanahorias y las dejamos enteras, si son muy grandes podéis partirlas a la mitad, a mí personalmente me gusta que todo sea pequeño, odio que queden restos por la nevera que luego acabo tirando. Reservamos.

Al puerro le quitamos los filamentos superiores y la parte verde, solo echaremos la parte blanca y una pizca de verde pero poquito, yo suelo darle una tajada en cada extremo y pasarlo por el agua para que la tierra que pueda tener dentro se limpie bien y no acabe en el caldo.

Escogemos unas ramitas de perejil que estén bien verdes y hermosas, sino tenemos no pasa nada.

Pelamos las patatas y las pasamos por el agua para limpiarlas bien, no hace falta cortarlas mejor enteras que se desmigajan menos por el caldo.

A estas alturas el agua ya tiene que estar hirviendo así que comenzamos la elaboración del caldo.

En la olla echamos el hueso de rodilla que teníamos a remojo, vamos a notar que la cocción baja un poco, no pasa nada lo dejamos en la olla y volverá a cocer a fuego vivo en poco tiempo. Comprobareis que empieza a salir espuma en el agua, esperamos un rato y con una garcilla vamos quitando esa espuma y desechándola, quitamos todo lo que podamos. Acordaros de aclarar la garcilla porque sino todas las impurezas vuelven al caldo.

Cuándo ya no tengamos impurezas en el caldo echamos la hebra de carne y la zanca de pollo y esperamos de nuevo que hierva.

Ahora le toca el turno a las verduras, vertemos la media cebolla, las zanahorias, el perejil y el puerro, volvemos a esperar a que el agua hierba, le toca el turno a la patata, siempre la echamos en último lugar porque sino se nos va a deshacer.

Bueno pues solamente nos queda echar una pastilla de caldo avecrem de pollo y el azafrán. El avecrem es opcional sino tenemos no pasa nada, ya tiene bastantes ingredientes que le van a dar mucho sabor a nuestro caldo pero yo siempre le echo una. El avecrem lo retiramos del fuego y las hebras las juntamos y rompemos con los dedos, esto servirá para darle colorcillo a nuestro caldo.

El último ingrediente que nos falta es la sal, yo soy enemiga de ella, nos llevamos fatal o se me olvida o echo muy poquita, soy de la opinión que más vale soso que salado. Así que echamos en la olla sal al gusto.

Cuando veamos que está hirviendo a fuego vivo tapamos la olla exprés y la dejamos al fuego entre 8 y 10 minutos. Yo suelo bajarle un poco el fuego cuándo empieza a silbar para que no se haga demasiado.

Transcurridos los 8-10 minutos apagamos el fuego y dejamos la olla en él para que siga cociendo.

A los 15 o 20 minutos comprobamos si la olla ya no tiene presión, si la tiene la volvemos a dejar cerrada en su sitio y si ya no hay presión la abrimos.

Yo suelo separar los ingredientes, deshecho el hueso y en un plato hecho la cebolla con una patata, el puerro, el perejil y la zanahoria en un plato. En otro plato hecho la hebra de carne, el pollo y la otra patata.

Cogemos una olla nueva y con la ayuda de un colador filtramos el caldo para que no queden impurezas en el mismo, con una garcilla vamos colándolo hasta llegar al final de la olla.

Porqué separo los ingredientes, muy sencillo, el pollo nos lo podemos comer así con la patata y un poco de zanahoria si nos apetece, es una comida muy light y es que da pena tirarlo. La hebra tenemos que mirar que esté bien blandita, a veces dependiendo de la carne puede quedar incomestible.

Con las verduras suelo hacer puré, vierto la patata, la zanahoria, el puerro, el perejil y la cebolla en un bol y le echo caldo. Pasamos por la batidora de mano y ya tenemos un puré ligero. Yo también lo cuelo y ya hay para otro día o para un bebé si tenéis.

Como veis del caldo se aprovecha todo menos el hueso pero le da un gran sabor y además la grasa necesaria para no tener que echar al aceite porque como os habréis dado cuenta no lo he nombrado, también soy un poco enemiga de él pero en este caso no se me ha olvidado.

Os habréis dado cuenta que soy muy repunante y todo lo cuelo y es que odio encontrar tropiezos en la comida y la verdad que no cuesta nada colar las cosas pero como siempre digo para gustos, colores.

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