sábado, 27 de abril de 2013

Cuajada de Café Vienés

Esta semana ha sido el cumpleaños de mi papá y no sabía que postre hacer, cómo a él le gusta mucho el café me decidí a probar esta cuajada a ver qué tal. Seguro que es un poco más light de lo que a él le gusta porque para que un café le guste tiene que ser muy fuerte y si puede ser con unas “pingarates” de coñac.
La Lista de nuestra compra va a ser
  • 2 cucharadas soperas de queso crema
  • 2 cucharadas de capuchino vienés
  • 4 cucharas soperas de azúcar
  • ½ litro de leche
  • 1 sobre de cuajada

La preparación es muy sencilla, medimos medio litro de leche y separamos un vaso donde desharemos la cuajada.
En un cazo ponemos el queso crema, la leche que nos ha sobrado y el azúcar y con unas varillas revolvemos enérgicamente para que no se nos pegue y se deshagan todos los grumos.
Cuándo está deshecho añadimos las 2 cucharadas de capuchino y las 4 cucharadas de azúcar y seguimos revolviendo enérgicamente.
Removemos y removemos y si no queda ningún grumo vertemos el vaso de leche con la cuajada y seguimos removiendo con energía. Si empieza a hervir lo retiramos del fuego unos segundos sin dejar de remover y volvemos a ponerlo al fuego, empezará a hervir de nuevo y veremos cómo está más espeso.
Vertemos en los moldes que queremos y lo dejamos entibiar. Una vez tibio lo introducimos en la nevera hasta que esté bien cuajado, es mejor de un día para otro.
La presentación la dejo a vuestra elección, ¿qué es lo mejor que le va a un café? Pues unas pastas así que yo en este caso le puse una pasta, un poquito de helado de chocolate y un poco de caramelo.

 

jueves, 18 de abril de 2013

Calamares en su tinta

No soy muy amiga del pescado pero de vez en cuándo hay que comerlo así que ya que tengo que hacerlo pues intento que sea alguno que me guste en este caso calamares en su tinta, están buenos, son fáciles y no tienen espinas jajaja.

Para prepararlos necesitamos:
  • 1 kilo de calamares
  • 1 Cebolla grande o 2 medianas
  • 2 dientes de ajo
  • Un poco de perejil
  • Vino blanco
  • La tinta del calamar
  • 2 hojitas de laurel
  • Sal
  • Aceite

Bueno ya lo tenemos todo así que.... Vamos a ello!!!!

Lo primero que hemos tenido que hacer es ir a nuestra pescadería de confianza y comprar el calamar, ellos nos lo darán ya preparado, limpito y cortadito de modo que a nosotros solo nos quede pasarlo un poco por agua para dejarlo bien limpito.

El segundo paso es cortar la cebolla en trozos pequeñitos y la reservamos.

Picamos las cabecitas de ajo en trozos pequeños

Picamos el perejil

Realmente ya lo tenemos todo listo. Salamos los calamares, echamos el ajo y el perejil y removemos. Cogemos la olla exprés y cubrimos el fondo de la olla con aceite, cuándo esté bien caliente echamos los calamares y rehogamos con el aceite hasta que la carne del calamar esté rosácea es en este momento cuándo vamos a echarle la cebolla y lo rehogamos de nuevo. Veréis que el líquido en la olla crece, estupendo porque esa va a ser la salsa de nuestros calamares.

En una taza echamos la bolsa de tinta de calamar, yo siempre uso la propia tinta no la que viene en bolsitas. Para sacar la tinta lo único que hay que hacer es cortar un poco la bolsita y con ayuda de un cuchillo o cucharilla sacamos la tinta para aprovechar al 95% la misma echamos un poco de vino blanco en la taza.

Una vez hemos sacado la tinta la echamos en la olla y removemos hasta conseguir el negro que deseamos, agregamos una garcilla de vino blanco y por último el laurel y un poquito más de sal. Cuándo hierva cerramos la olla y lo coceremos 10 minutos, si silba demasiado bajamos un poco el fuego, mi vitro tiene 6 números y suelo ponerla en el 4.

Transcurridos los 10 minutos apagamos el fuego y dejamos la olla en el mismo ya que con el calor residual continuará haciéndose. Dejamos reposar 20 minutos y abrimos, comprobamos si está bien blandito, algunas veces necesitan un poco más de cocción y eso depende del calamar, si está duro no te preocupes, enciende de nuevo el fuego, espera a que hierva, cierra la olla y espera 5 minutillos más.

Este plato yo suelo acompañarlo de patatas fritas o de arroz blanco, lo que más os guste.

Buen apetito.

martes, 16 de abril de 2013

Cookies con pepitas de chocolate

Otras de las galletas que preparé para mi cumple son estas cookies con perlas de chocolate. La verdad que estas se hacen en un momento y quedan muy pero que muy ricas, si tenéis niños en casa os aseguro que triunfareis. Quedan muy esponjosas y con un sabor muy agradable.

Apuntar los ingredientes para que no os falte nada
  • 100 gramos de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 100 gramos de azúcar moreno
  • 200 gramos de harina
  • 2 huevos tamaño L a temperatura ambiente
  • 1 cuchara de café de levadura
  • 1 poco de sal, (la punta de una cucharilla de café)
  • Pepitas de chocolate al gusto

Venga vamos manos a la obra

Lo primero que vamos a hacer es precalentar la noche antes sacar la mantequilla de la nevera así por la mañana estará blandita y podremos trabajarla sin demasiado esfuerzo.

Antes de empezar a hacer las galletas sacar también los huevos de la nevera, es mejor trabajar el huevo a temperatura ambiente.

Después de hacer todo esto y cuándo ya nos vamos a poner manos a la obra tenemos que precalentar el horno, en mi caso lo he puesto a 160 grados con calor arriba y abajo y ventilador. Pero esto ya sabéis que depende de vuestro horno.

Luego pesamos todos los ingredientes para que nos salgan las cantidades exactas.


En un bol mezclamos la mantequilla con el azúcar moreno, cuesta un poco al principio y la masa se queda muy pegada a las varillas pero luego ya va cogiendo textura y va siendo más fácil. Yo usé unas varillas manuales de repostería pero cuidado con las que usáis porque las mías terminaron en el cubo de la basura jajaja. Cuando esté bien integrado añadimos de uno en uno los huevos, yo primero bato el huevo y lo añado a la mezcla, integramos con la mantequilla y repetimos la operación con el otro huevo.

En un bol aparte mezclamos la harina con la cuchara de levadura y la pizca de sal.

Incorporamos a la mezcla anterior poco a poco y tamizándola, yo me ayudo con un colador. Mezclamos bien.

Cuando ya esté la harina incorporada añadimos las lágrimas de chocolate al gusto. Para mi gusto cuántas más mejor jajaja.

En la bandeja del horno ponemos papel de horno o una lámina de silicona.

Con la ayuda de una cuchara hacemos montoncitos dejando separación entre ellos porque en el horno crecen. Cuesta un poco despegar la masa de la cuchara y el aspecto es más bien, no sé como describirlo, dejémoslo en feo pero en el horno se van poniendo bonitas y luego quedan muy pero que muy apetecibles.

Cuándo ya tenéis todos los montoncitos lo introducís en el horno, yo bajé un poco la temperatura, a 150 grados, y estuvieron en el horno 10 minutos, no obstante ir controlándolas, sabréis que están hechas cuándo por los bordes estén doradas.

A mí con esta cantidad me salieron 24 aunque depende del tamaño que las hagáis.

lunes, 15 de abril de 2013

Galletas de Almendra

La semana pasada fue mi cumpleaños, 35 primaveras y subiendo jajaja. Bueno pues como hay esa costumbre de celebrar que te vas haciendo vieja decidí llevar algo para el trabajo, siempre solemos llevar chuches y bombones pero la verdad que me apetecía algo diferente así que me decidí por hacer unas galletitas y madre mía que éxito tuvieron, no quedaron ni las migas!!!!!!!!
Ese día todo el mundo me pedía la receta así que aquí la voy a dejar publicada, hice 3 tipos de galletas así que tendréis 3 post diferentes, una por cada tipo jajaja.
Empezaré con las de almendra que tuvieron un éxito en mayúsculas, son las que más tiempo llevan pero merece la pena hacerlas.
La lista de la compra es:
·         200 gr. de harina de trigo
·         1/2 sobre de levadura
·         1 huevo tamaño L
·         125 gr. de almendra molida
·         125 gr. de azúcar blanco
·         125 gr. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
·         Almendras laminadas
·         1 huevo para pintar las galletas

Bien pues después de hacer la compra vamos a ponernos manos a la obra

Lo primero que hago es pesar todos los ingredientes, la almendra molida que yo compro ya viene en paquetes de 125 gramos así que no tengo que pesarlo, cada cosita la voy poniendo en un plato.

Cuándo ya lo tengo todo pesado en un bol echamos la harina mezclada con la levadura y lo juntamos con la almendra molida, lo integramos todo bien, añadimos el azúcar y lo mezclamos.

Ahora viene la parte que nos va a hacer trabajar un poco más el brazo, tenemos que añadir la mantequilla a temperatura ambiente y revolver hasta que se haga una masa.

Solamente nos queda añadir el huevo, podemos batirlo en un plato previamente o echar entero a la mezcla, cómo más fácil es parezca.

La masa queda con textura pastosa, cuándo ya lo tenemos todo bien integrado envolvemos la masa en papel transparente y la metemos en la nevera una media hora 0 45 minutos aproximadamente, con esto haremos que esté un poco más durita y podamos recortarla mejor.

Transcurridos los 45 minutos sacamos la bola de pasta de la nevera y la extendemos, yo me ayudé del papel film para no pringar toda la cocina y lo estire con las manos, no hace falta rodillo ya que la masa está blandita aunque si queréis ser más profesionales usar el rodillo pero sino tenéis no hace falta que lo compréis.

Una vez estira la dejamos del grosor que queramos, eso va en gustos, yo cómo tenía que hacer bastantes aproveche la masa y las hice delgaditas. Cuando tengamos el grosor que queremos metemos de nuevo la masa en la nevera para que endurezca otro poco ya que al manipularla se ha quedado blandita. La dejaremos unos 15 minutos más o menos.

Encendemos el horno y lo precalentamos a 200 grados.

Sacamos la masa de la nevera y con un cortapastas vamos preparando nuestras galletas que colocaremos en una fuente de horno cubierta con papel de hornear o un tapete de silicona.

Cuando terminemos con la primera bandeja hacemos de nuevo una bola con la pasta y la metemos de nuevo en el frigorífico para que podamos trabajarla bien.

A las galletas que tenemos en la bandeja les ponemos unas almendras laminadas y las pintamos con un huevo.

Las metemos en el horno a 160 grados unos 10 minutos.

Sacamos del horno y dejamos enfriar en una rejilla, yo uso una del microondas que nunca había usado, ya le doy provecho para algo jajaja.

Repetimos los pasos todas las veces que sea necesario.

Los sobrantes de recortar las pastas los juntamos con el resto de la masa.

Llevan su tiempecito pero la verdad que merece la pena y además son más sanas que las que se compran en cualquier tienda ya que sabes todos los productos que llevan y no tienen conservantes ni colorantes.

Excelente desayuno o merienda para los niños y para los no tan niños.


jueves, 4 de abril de 2013

Fresas con Nata

Hoy os presento otro postre de fruta, y es que ha ya empezado la temporada de la fruta rica y una de las que más me apasionan es la fresa o el fresón.
En Asturias tenemos unas fresas estupendas, se cultivan en el municipio de Candamo. El primer domingo de junio se celebra el festival de la fresa donde además de comprar las fresas puedes degustarlas de mil y un maneras. Este año 2013 se celebrá el 35 festival de la fresa, así que si estáis pensando hacer una escapadita a Asturias podéis aprovechar ese fin de semana.

La lista de la compra es la siguiente:

·         ¼ o ½ de fresas (dependiendo de los comensales)
·         Azúcar
·         Nata para montar

La preparación súper sencilla:

Lo primero que tenemos que hacer es limpiar las fresas, las pasamos por agua y les quitamos las hojitas verdes. Las picamos en un bol y echamos el azúcar por encima yo eché 2 cucharadas soperas. Ayudándonos con la batidora trituramos todas las fresas hasta que no queden restos.
Servimos en las copas o vasos que tengamos preparados.
Ahora echamos la nata en un bol y le echamos azúcar, con la batidora y su accesorio para montar hacemos nuestra nata, cuando empiece a estar montada comprobar el dulzor y si lo necesitáis echáis un poco más de azúcar. Yo eché más o menos medio vaso de nata y 3 cucharadas soperas de azúcar.
Echamos la nata en las copas, si queréis podéis ayudaros de una manga pastelera para que quede más mono, yo como veis no lo hice jajajajaja.
Es una forma diferente de comer las fresas, espero que os guste.