Siempre he pensado que la paella
era un plato muy complicado pero la verdad es que no lo es, por lo menos como
me ha enseñado mi madre.
La lista de la compra es:
- 2
tazas de arroz
- 3
cabezas de ajo
- 4
alas de pollo
- 4
salchichas de carnicería 2 blancas y 2 rojas
- 1
sobre de azafrán en hebra
- 2
pastilla de avecrem
- 4
tazas y media de agua
- 6
tiras de pimiento rojo
- Sal
- Ajo
- Pimienta
blanca
- Aceite
Lo primero que vamos a hacer es
un caldo, si tenemos caldo de cocido estupendo ya que la paella nos quedará más
sabrosa. Cómo no tenía caldo pues hice uno un poco improvisado, en una olla
echamos unas 5 tazas y media de agua y lo ponemos a hervir, cuando empiece a
hervir echamos las pastillas de avecrem.
En otro fuego ponemos a calentar
el azafrán, tener cuidado porque se quema con mucha facilidad así que ponerlo
muy bajo de calor. Cuando ya esté caliente lo trituramos con los dedos y lo
echamos al agua.
Precalentamos el horno a 200
grados
Picamos las cabezas de ajo
Limpiamos las alas y las
salpimentamos.
En una sartén echamos aceite, que
cubra todo el fondo, cuándo está caliente vertemos el ajo y lo doramos, ahora
es el turno del pollo, cuando empiece a cambiar de color le damos la vuelta y
echamos las salchichas. Esperamos hasta que cambien de color y lo pasamos todo
a la paellera la cual pondremos en el mismo fuego donde teníamos la sartén.
Vertemos el arroz en la paellera
y rehogamos el arroz con el aceite y la carne, cuándo esté bien rehogado
añadimos el caldo caliente necesitaremos 4 tazas y media usando cómo medida la
misma taza con la que hemos medido el arroz.
Echamos las tiras de pimiento y
la sal.
En el momento en que vemos que
empieza a hervir lo metemos en el horno a 200 grados, tenemos que esperar a que
se consuma todo el agua pero con cuidado de que no se seque demasiado, nos
llevará unos 15 minutos aproximadamente aunque como siempre, depende del horno.
Una vez lo tengamos listo lo
sacamos del horno y lo tapamos con papel albal y lo cubrimos con dos paños de
cocina para que repose hasta la hora de comer, unos 10 minutos son suficientes
pero si lo dejamos un poco más no pasa nada.

