Una comida que gusta a todo el mundo y que se hace en un momento, tiene un sinfín de posibilidades y viene bien en cualquier momento. Ayer me levanté muy tarde y no me daba tiempo a poner lo que había pensado así que… un buen arroz blanco que se hace en un abrir y cerrar de ojos.
Con los ingredientes que echo suele salir para unas 4 personas pero bueno depende de lo que coma cada uno. En mi casa somos de plato único y tampoco comemos grandes cantidades, y por si alguien lo piensa, no, no estamos a dieta jajajaja somos así.
Para hacer nuestro arroz blanco necesitamos.
- 2 tazas de arroz
- 3 cabezas de ajo grandecitas, si son pequeñas alguno más
- 4 tazas y media de agua
- Sal
- Aceite
Cómo veis los ingredientes son muy sencillos vamos a ponernos a ello.
Pelamos y picamos las cabezas de ajo en trozos pequeñitos.
En la olla donde vamos a realizar el arroz echamos un poco de aceite, que cubra todo el fondo pero sin pasarnos que no queremos que quede demasiado grasiento.
Cuándo el aceite esté caliente echamos los ajos y los sofreímos hasta que cojan color dorado, si no tienen color dejarlos porque al comerlos estarán crudos.
Cuándo los ajos estén en su punto echamos las 2 tazas de arroz y lo rehogamos con los ajos y el aceite. Una vez que está bien impregnado comenzamos con el agua, yo siempre echo agua fría y voy echando las tazas de una en una para que siga cociendo. Cuándo ya lo hemos echado todo y empiezan a salir burbujitas es cuándo echamos la sal, paso que a mí se me olvida con mucha frecuencia así que no cometáis el mismo error que yo, hay comidas en las que no se nota mucho pero el arroz sin nada de sal…. hombre siempre te queda un buen bote de tomate y atún y ya tapas un poco la falta de sal pero aún así…
Bueno que me desvío, una vez ya tenemos todos los ingredientes en la olla esperamos a que vaya reduciendo el agua, este paso nos llevará unos 10 minutos, siempre depende de vuestra vitrocerámica, yo suelo ponerlo 3 minutos a máximo fuego, cuándo está burbujeando a tope lo bajo hasta la mitad para que siga cociendo más lentamente, no lo dejéis a fuego vivo porque el agua se consumiría demasiado rápido y el arroz quedaría duro. Cuándo aún quede un poco de agua y veamos que tiene una textura cremosa apagamos el fuego y le ponemos la tapa a la olla. No lo quitéis del fuego dejarlo porque seguirá cociendo con el residuo del calor de la vitro.
Dejamos reposar el arroz unos 20 minutos y listo.
Ya tenemos nuestra comida podemos acompañarlo con un huevo frito con puntillita o unas salchichas, un filete de pollo, lomo, hamburguesas, vamos que el arroz es como la pasta, todo le viene bien, aunque yo muchas veces me lo como así solo con un poco de tomate y me encanta!!!!!!!!

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