Es un aperitivo súper rápido de
hacer, nos sirve para una merienda, un cumpleaños, una cena informal… Recién
salidos del horno están de muerte ya que el hojaldre queda
crujientito!!!!!!!!!.
La lista de compra es muy cortita
- 1 lámina de hojaldre
- 1 paquete de sobrasada (yo no lo usé entero)
- 1 huevo para pintar
- Opcionalmente podéis añadirle queso, bacón,.. eso a gusto de cada uno
La elaboración de lo más sencilla
Precalentamos el horno a 200
grados.
Estiramos la lámina de hojaldre
sobre el papel de horno en el que viene envuelta, si lo hemos tirado por un
casual podemos usar un tapete de silicona o papel de horno o en su defecto papel
de plata.
Una vez hemos estirado el
hojaldre (podemos ayudarnos de un rodillo) untamos la sobrasada en el, dejando
los bordes limpios para poder enrollarlo bien.
Enrollamos el hojaldre con
cuidado y con un cuchillo bien afilado cortamos las espirales, de un centímetro
o centímetro y medio aproximadamente.
Las colocamos en la bandeja con
una separación de un par de centímetros aproximadamente ya que en el horno van
a crecer.
Batimos el huevo y con ayuda de
una brocha pintamos las espirales para que nos queden bien doraditas.
Introducimos en el horno y las
dejamos durante 15 o 20 minutos, ir controlando ya que esto último depende de
cada horno.
Y ya lo tenéis listo para comer,
igual es mejor esperar unos minutillos a que atemperen porque podéis quemaros
la lengua jajajajaja.
Yo las hice para la cena de Divas de Halloween y la verdad que les gustaron mucho, también hay que decir que mis Divas son de lo más agradecidas.

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