Esta semana ha sido el cumpleaños de mi papá y no sabía que postre hacer, cómo a él le gusta mucho el café me decidí a probar esta cuajada a ver qué tal. Seguro que es un poco más light de lo que a él le gusta porque para que un café le guste tiene que ser muy fuerte y si puede ser con unas “pingarates” de coñac.
La Lista de nuestra compra va a ser
- 2 cucharadas soperas de queso crema
- 2 cucharadas de capuchino vienés
- 4 cucharas soperas de azúcar
- ½ litro de leche
- 1 sobre de cuajada
La preparación es muy sencilla, medimos medio litro de leche y separamos un vaso donde desharemos la cuajada.
En un cazo ponemos el queso crema, la leche que nos ha sobrado y el azúcar y con unas varillas revolvemos enérgicamente para que no se nos pegue y se deshagan todos los grumos.
Cuándo está deshecho añadimos las 2 cucharadas de capuchino y las 4 cucharadas de azúcar y seguimos revolviendo enérgicamente.
Removemos y removemos y si no queda ningún grumo vertemos el vaso de leche con la cuajada y seguimos removiendo con energía. Si empieza a hervir lo retiramos del fuego unos segundos sin dejar de remover y volvemos a ponerlo al fuego, empezará a hervir de nuevo y veremos cómo está más espeso.
Vertemos en los moldes que queremos y lo dejamos entibiar. Una vez tibio lo introducimos en la nevera hasta que esté bien cuajado, es mejor de un día para otro.
La presentación la dejo a vuestra elección, ¿qué es lo mejor que le va a un café? Pues unas pastas así que yo en este caso le puse una pasta, un poquito de helado de chocolate y un poco de caramelo.

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