Día
festivo, todo cerrado y un día en la calle demasiado frío hacen que a una se le
antojen cosas y claro con antojos no se puede vivir así que…
Un
plato que nunca falla, que gusta a grandes y a pequeños y que nos lo podemos
comer en cualquier momento, unas croquetas de la variedad que más le gusten a
cada uno, yo en este me decidí por las de Jamón.
La
lista de la compra es muy sencilla todos tendremos los ingredientes en casa:
- Un chorrín de aceite
- 3 cucharadas soperas de harina
- ½ litro de leche o un poco más
- Tacos de jamón serrano al gusto yo usé aproximadamente 100 gramos
- Sal (sólo si es necesario, dependerá de lo salado que esté el jamón)
- Pimienta blanca (opcional)
- Nuez moscada (opcional)
- 1 huevo
- Pan rallado
Lo
primero que tenemos que hacer es tener todos los ingredientes preparados para
usar, así que en un cuenco vertemos las 3 cucharas de harina, en otro el medio
litro de leche a temperatura ambiente para que se deshaga mejor la harina, los
tacos de jamón en otro cuenco, yo por ejemplo los pico un poco más para que los
tropezones no sean demasiado grandes.
Una
vez lo tenemos todo preparado nos ponemos a ello, en una sartén vertemos un
chorrín de aceite y esperamos a que caliente, una vez esté caliente vertemos
los tacos de jamón y los tostamos un poco, soltarán grasa que se mezclará con
el aceite y dará sabor a nuestra masa. Cuándo estén tostados incorporamos el
harina y lo rehogamos bien con el jamón y el aceite, nos va a quedar apelmazado
no os preocupar porque es así.
Es
el momento de empezar a añadir la leche y de ejercitar nuestro brazo. La leche
la tenéis que ir añadiendo poco a poco y remover y remover para que se vaya
deshaciendo la harina, cuándo se os quede seca la mezcla añadís un poco más,
así hasta terminar de añadir toda la leche. Este paso es el más cansado, no se
puede dejar de remover porque sino la harina no se deshace bien. Si os hace
falta un poco más de leche podéis echarla que no pasa nada.
Cuando
ya esté todo bien mezclado probamos y si hace falta sal se la echamos, añadimos
la nuez moscada y un toque de pimienta. Removemos bien.
Dejamos
en la sartén y veréis como la masa va
haciendo burbujitas dejarlo un poquito y ya está lista nuestra bechamel para
las croquetas.
Vertemos
la masa en una fuente y la dejamos enfriar.
Cuándo
ya tenemos la masa fría pasamos a formar nuestras croquetas.
Simplemente
tenemos que coger porciones de la masa y hacer la forma de la croqueta, podemos
hacerlas alargadas, redondas,… cómo más os gusten. Podéis ayudaros con unas cucharas soperas y sino pues con las manos, eso si, bien limpitas eh!!!!!!!!!!!
Pasamos
las porciones por huevo batido y por pan rallado y las colocamos en un plato.
Con
estas cantidades a mi me salen unas 12 no muy grandes, si no son para comer
ahora podéis congelarlas y siempre las tendréis para caso de apuro o para una
visita inesperada.
Listas para saborearlas, ¿os apetecen?

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